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Toponimia
Jocotitl√°n. En cuanto al significado de la palabra n√°huatl Xocotitl√°n, se deriva de xocotl, "¬Ä¬úfruta agridulce"¬Ä¬Ě; y de titlan, "¬Ä¬úentre"¬Ä¬Ě que significa: "entre √°rboles de fruta √°cida", como tejocote, o bien entre √°rboles de tejocote.

 

 

ESCUDO

 

Jocotitl√°n escudo La figura que representa la identidad del territorio y poblaci√≥n de Xocotitl√°n a trav√©s del tiempo ha sido la del dios Otonteuctli. No se tiene noticias acerca de deidades propias de la cultura mazahua asentada en Xocotitl√°n antes del dominio n√°huatl, lo que si esta claro es que la principal deidad fue Otonteuctli, el cual fue reconocido por los tepanecas y otom√≠es. En la parte superior lleva un c√≠rculo en color caf√© tenue, en su interior la silueta del jerogl√≠fico de Jocotitl√°n compuesto de un "tepetl" y la cara del dios "Otontecutli". Est√° circundado por una franja con el lema: "¬Ä¬úCultura, Progreso, Trabajo, y Justicia"¬Ä¬Ě, las letras en negro y fondo amarillo tenue.¬† El escudo est√° dividido en tres cuarteles, que simbolizan la evoluci√≥n hist√≥rica, pasado, presente y futuro del municipio:¬† El primero representa el pasado y esta compuesto de tres elementos: con el fondo azul una silueta de dos frutos de tejocote que significan el nombre del municipio, la silueta de un maguey como planta tradicional, y el cerro Xocot√©petl en color verde; en el segundo cuartel el presente, con fondo verde se representan una f√°brica en color anaranjado, motivo de la industrializaci√≥n del municipio y una mazorca de ma√≠z como principal cultivo, ambos representan el progreso; en el tercer cuartel el futuro, con fondo amarillo se representan tres elementos: un libro abierto en blanco que simboliza la cultura, la silueta de un yunque, un martillo y un zapapico s√≠mbolos del trabajo, y el mapa del municipio de Jocotitl√°n en color ocre que simboliza la tierra.

 

 

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HISTORIA

Rese√Īa Hist√≥rica

Durante parte del per√≠odo cl√°sico (200 a 600 d.C.), podemos afirmar que ya exist√≠a en nuestra zona una poblaci√≥n sedentaria, agricultora y en contacto con Teotihuac√°n. Seg√ļn los datos ling√ľ√≠sticos, los habitantes del sitio pudieron ser del grupo oto-mazahua, por lo que quiz√° se trate de un grupo local que recibe influencia de Teotihuac√°n. Su relaci√≥n con este centro cultural fue la de un poblado marginal que recibe tard√≠amente su influencia, pero que a la vez ocup√≥ un puesto de avanzada en la cultura del altiplano central (Teotihuacana) hacia la zona noroccidental de Mesoam√©rica. La ocupaci√≥n m√°s antigua del valle ocurre entre 200 y 600 d.C. Para el per√≠odo de 600 a 900 d.C., carecemos de evidencias arqueol√≥gicas y no aparecen bien caracterizados los complejos cer√°micos mazapa y cayotlatelco, que son los que marcan el final del Cl√°sico y el principio del Postcl√°sico. Hay diversas opiniones sobre el origen del nombre mazahua. Algunos, basados en Sahag√ļn, creen que se llamaba as√≠ por su caudillo Mazatl Tecutli; otros explicaban la etimolog√≠a de esta palabra n√°huatl deriv√°ndola de maztl, "¬Ä¬úvenado"¬Ä¬Ě,
y dice que significa: "gente de venado" o "poseedores de venado. A la región que habitó esta tribu se le llamó Mazahuacan.
Terminada la conquista militar, los espa√Īoles iniciaron lo que podr√≠amos llamar la conquista cultural y econ√≥mica. Para premiar a sus soldados, Cort√©s les reparti√≥ tierras e ind√≠genas, dando as√≠ principio a las encomiendas, de este modo Xocotitl√°n, junto con Atlacomulco, qued√≥ encomendado a Francisco de Villegas. El 6 de agosto de 1540 por Real C√©dula, el rey de Espa√Īa da por fundado el pueblo de Xocotitl√°n. A Diego N√°jera se le asign√≥ el curato de Xocotitl√°n; en 1592 fue considerado como el ap√≥stol de los mazahuas. El padre N√°jera es el autor de La Doctrina y Ense√Īanza en la Lengua Mazahua de cosas muy √ļtiles y provechosas para los ministerios de doctrinas y para los naturales que hablan la lengua Mazahua,¬† editada en 1637. Siglo XIX Uno de los sucesos principales que vivi√≥ la poblaci√≥n de Xocotitl√°n, durante la guerra de Independencia fue el paso por su jurisdicci√≥n de Miguel Hidalgo qui√©n se dirig√≠a a la ciudad de M√©xico. En Ixtlahuaca el cura de Xocotitl√°n don Jos√© Ignacio Mu√Īiz y Acosta fue el que dio el edicto de excomuni√≥n a Hidalgo. La presencia de √©ste motiv√≥ a varios individuos de la poblaci√≥n que se sumaron al movimiento entre ellos destacaron: Jos√© Valent√≠n D√°vila, Isidoro D√°vila, Jos√© Bernal, Manuel Alc√°ntara, Isa√≠as Marmolejo y Jos√© Mauricio Garc√≠a.¬† La reacci√≥n del ej√©rcito realista no se hizo esperar, pues hubo que sofocar tal rebeli√≥n; de tal forma que el 15 de abril de 1811 el pueblo de Xocotitl√°n fue atacado por las fuerzas realistas al mando de Juan Bautista de la Torre, sofocando la insurrecci√≥n y dejando destrozada la poblaci√≥n. El pr√≥ximo punto importante que toc√≥ Hidalgo, fue la cabecera de la villa de Ixtlahuaca el 27 de octubre de 1810.¬†
Los acontecimientos que se dieron en ese lugar fueron descritos por el doctor Jos√© Ignacio Mu√Īiz cura de Xocotitl√°n que redact√≥ un informe al arzobispo de M√©xico el 6 de noviembre de 1810 en el que dice:
"Entr√≥ Hidalgo a Ixtlahuaca; lo recibi√≥ el cura don Jos√© Agust√≠n Mateos, anciano que con respeto a sus canas y a su ministerio debi√≥ darnos el ejemplo de un Eleazar; lo recibe, ilustr√≠simo se√Īor, con toda pompa bajo el palio, cruz, ciriales, ministros revestidos y repique de campanas. La primera ceremonia es presentarle los edictos de mi excelent√≠simo prelado, del se√Īor obispo de Valladolid y el sabio santo, y adorable de vuestra se√Īor√≠a ilustr√≠sima.¬† Este y los otros se rompen, despedazan y se pisan contra el suelo por la miserable comitiva de cl√©rigos y religiosos de Valladolid, y se dice p√ļblicamente en voz alta que cuarenta excomuniones que vuestra se√Īor√≠a ilustr√≠sima fulmine, viene con ellos quien les absuelva. Se canto despu√©s un Te Deum."¬† Fue precisamente el cura de Xocotitl√°n qui√©n entreg√≥ los edictos de excomuni√≥n a Hidalgo en Ixtlahuaca, de este hecho, existen testimonios de individuos que presenciaron los acontecimientos tales como el m√©dico Mariano L√≥pez natural de Quer√©taro, de 25 a√Īos y vecino de la ciudad de M√©xico; el testimonio de Pedro Jos√© Valverde natural de villa del Carb√≥n, de 33 a√Īos y vecino de Xocotitl√°n; el teniente retirado Jos√© Coterillo natural de Jiquipilco, de 45 a√Īos y vecino de Ixtlahuaca, que confirmaron los hechos.¬† Posteriormente don Miguel Hidalgo junto con su ej√©rcito se dirigi√≥ a Toluca donde entr√≥ en la tarde del 28 de octubre. Las semillas que dej√≥ la insurgencia en el territorio del actual Estado de M√©xico rend√≠an frutos, toda vez que se manten√≠a vivo el esp√≠ritu emancipador. La represi√≥n de las fuerzas realistas hac√≠a los pueblos simpatizantes de la insurgencia no se hizo esperar, y Juan Bautista Torre despu√©s de destruir Cacalomac√°n se dirigi√≥ a Xocotitl√°n. "Torre hab√≠a regresado a Toluca despu√©s de dar concluida la Revoluci√≥n del valle de Temascaltepec, cuando a principios del mes de abril de 1811 sucedi√≥ un levantamiento en Xocotitl√°n¬† que a los primeros s√≠ntomas del movimiento, acudi√≥ a sosegarlo el subdelegado de Ixtlahuaca Francisco G√≥mez Fraile con los patriotas que lo originaron en la cabecera".¬† Al llegar G√≥mez Fraile fue recibido por los habitantes al parecer sumisos, luego que hubo entrado, aparecieron nativos que se hab√≠an ocultado en las magueyeras y apedrearon al subdelegado y a su comitiva; algunos fueron muertos, quienes escaparon junto con G√≥mez Fraile se refugiaron ocult√°ndose tras los sepulcros que se encontraban en el atrio de la iglesia. Con la intenci√≥n de sosegar a los alborotados, el cura del lugar sac√≥ en procesi√≥n por las calles al Sant√≠simo Sacramento, pero en vez de apaciguarlos, regres√≥ a la iglesia no sin antes recibir varias pedradas para posteriormente, ser llevado preso a casa de uno de los jefes revolucionarios. El subdelegado se hab√≠a ocultado dentro de la iglesia; al ser descubierto fue muerto a lanzadas en la plaza, corriendo la misma suerte quienes lo acompa√Īaban. El virrey orden√≥ a Juan Bautista Torre que fuera a castigar a aquel pueblo; inmediatamente se puso en marcha, y ese d√≠a, el 15 de abril, despu√©s de dos horas y media de fuego, entr√≥ con lujo de fuerza a la poblaci√≥n que her√≥icamente hab√≠a sido defendida por los habitantes.¬† Fue una masacre que dej√≥ en el campo de batalla m√°s de cuatrocientos cad√°veres. Un capit√°n de apellido Marmolejo fue hecho prisionero y fusilado.¬† Torre inform√≥ al virrey los hechos indic√°ndole que los insurgentes de Xocotitl√°n hab√≠an quedado "bien castigados".¬† Sin embargo, las cosas no quedar√≠an all√≠, pues varios vecinos del pueblo de Xocotitl√°n seguir√≠an participando por la causa de la Independencia, bajo las √≥rdenes de Francisco L√≥pez Ray√≥n; los m√°s destacados fueron Jos√© Mauricio Garc√≠a, Isidoro D√°vila, Jos√© Bernal, Jos√© Valent√≠n D√°vila y Manuel Alc√°ntara. Otros personajes que abrazaron la causa de la insurgencia en el valle de Toluca fueron: Miguel D√≠az, de Lerma y Joaqu√≠n Carrasco, de Toluca.¬† El 19 de febrero de 1812, las cortes generales y extraordinarias reunidas en la ciudad espa√Īola de C√°diz, promulgaron su primera Constituci√≥n. En la Nueva Espa√Īa, el virrey Jos√© Mar√≠a Calleja publica el 30 de septiembre de 1812 en la ciudad de M√©xico la Constituci√≥n de C√°diz. Seg√ļn la Constituci√≥n, el t√≠tulo de virrey deb√≠a de ser cambiado por jefe pol√≠tico superior. Adem√°s, se convocaba a elecciones municipales, provinciales y para diputados a cortes, permitiendo la libertad de prensa.¬† Poco dur√≥ la vigencia de la Constituci√≥n con el retorno de Fernando VII del destierro, suprimi√≥ el sistema constitucional en todo el imperio Espa√Īol el 4 de marzo de 1814. En 1820 el propio Fernando VII, se vi√≥ obligado a jurar la Constituci√≥n, restableciendo el sistema que aboli√≥.
Durante el a√Īo 1820 la Intendencia de M√©xico, basada en la constituci√≥n pidi√≥ a las autoridades de las alcald√≠as de Metepec e Ixtlahuaca, que se jurar√° la Constituci√≥n en sus respectivas jurisdicciones.¬†
El teniente coronel comandante de armas de villa de Ixtlahuaca, Juan Garc√≠a de la Cuesta, pidi√≥ al se√Īor Manuel Iturbide y G√≥mez, vecino del pueblo de Xocotitl√°n que procedieran a realizar la jura de la Constituci√≥n Pol√≠tica de la Monarqu√≠a Espa√Īola, seg√ļn el ejemplar que le envi√≥ el 7 de julio de 1820.¬† Para realizar la jura se pidi√≥ la cooperaci√≥n del cura del pueblo, doctor don Jos√© Ignacio Mu√Ī√≠z, quien deber√≠a solemnizar el acto. Los comisionados de la organizaci√≥n se encargaron de colocar en los parajes p√ļblicos invitaciones para que el pueblo asistiera a la jura que se celebrar√≠a el d√≠a 25 de junio a las 9:30 de la noche. Se realiz√≥ primeramente una misa donde despu√©s del ofertorio, el Sr. Manuel Iturbide y G√≥mez, dio lectura a la Constituci√≥n de C√°diz. Una vez concluido puso sus manos sobre un misal dirigi√©ndose a los vecinos en los siguientes t√©rminos: "Jur√°is por Dios y por los Santos Evangelios guardar la Constituci√≥n de la Monarqu√≠a Espa√Īola sancionada por las cortes generales y extraordinarias de la naci√≥n, y ser fieles al rey". A lo que los asistentes contestaron de forma afirmativa. Con este acto se termin√≥ la misa, inici√°ndose los festejos con m√ļsica y fuegos artificiales. Seg√ļn la Constituci√≥n deber√≠an nombrarse autoridades municipales donde no existieran, cubriendo el requisito de tener mil habitantes y si no lo hubiera se unir√≠an dos pueblos. As√≠ el 19 de julio, sabedor el comandante de armas de Ixtlahuaca, que en Xocotitl√°n exist√≠an las "mil almas" que establec√≠a la Constituci√≥n como requisito para la formaci√≥n de un ayuntamiento, comision√≥ a Manuel Iturbide y G√≥mez para que de acuerdo con el cura p√°rroco Jos√© Ignacio Mu√Īiz convoquen a todos los vecinos del pueblo para el d√≠a 23 de julio, a fin de hacer junta electoral e instalar el respectivo ayuntamiento. No existe ning√ļn testimonio escrito que demuestre la celebraci√≥n de las elecciones en la fecha se√Īalada, pero lo que s√≠ es indudable es que se nombr√≥ como alcalde interino de primer voto al C. Antonio del Valle. Para el 7 de agosto, el comandante Juan Garc√≠a de la Cuesta, ordena al alcalde designado de Xocotitl√°n que el domingo se realicen en las parroquias, elecciones con el motivo de que tuviera representaci√≥n en la votaci√≥n de diputados de cortes, la cual se celebrar√≠a el 20 de agosto. El pueblo de Xocotitl√°n se reuni√≥ en la plaza el 13 de agosto de 1820 a las 9:00 de la ma√Īana, con la presencia del alcalde, quien indic√≥ que se trasladaran al templo para que el cura celebrara una misa de Esp√≠ritu Santo. Una vez concluida la misa, todos los asistentes se trasladaron a la casa cural, dando principio la junta. Se nombraron dos escrutadores y un secretario entre los que all√≠ se encontraban. Como escrutadores quedaron designados Jos√© Mar√≠a G√≥mez de Barreda y Pedro Balverde, y Manuel Iturbide y G√≥mez como secretario.¬† A continuaci√≥n se pregunt√≥ al vecindario si hab√≠a alguna objeci√≥n para que la elecci√≥n recayera en alguno de los presentes, a lo que contestaron que no. Se nombraron entonces 21 compromisarios que seg√ļn el art√≠culo 91 de la Constituci√≥n, salieron electos: Francisco Campos, Ignacio Gonz√°lez, Francisco Arzate, Rafael Rivas, Marcial S√°nchez, Manuel Zimbr√≥n, Leocadio Mart√≠nez, F√©lix Marmolejo, Joaqu√≠n Alc√°ntara, Ignacio S√°nchez, Jos√© Fabi√°n Marmolejo, Joaqu√≠n Baldimo, Jos√© Mart√≠nez, Juan Rangel, Doroteo D√°vila, Francisco Vilchis, Bernab√© Cedillo, Silvestre S√°nchez, Rafael Lovera, Vicente Ch√°vez y Rafael Monroy. Despu√©s de la conferencia, entre los compromisarios se eligi√≥ a Antonio del Valle, Pedro Valverde, Jos√© Mar√≠a Barreda y Francisco Campos para que de ellos, a pluralidad de votos, se nombraran a dos. Seg√ļn el cura p√°rroco, el padr√≥n de la iglesia ascend√≠a a 19,600 habitantes aproximadamente, por no saber el n√ļmero exacto de ciudadanos, se hizo el c√°lculo de uno por cada cuatro individuos, se procedi√≥ entonces a la votaci√≥n y de los candidatos propuestos salieron electos Antonio del Valle como alcalde primero y Francisco Campos como alcalde segundo. Se reafirm√≥ as√≠, como alcalde de voto Antonio del Valle. Para concluir el acto se cant√≥ un tede√ļm, seg√ļn el art√≠culo 98 de la constituci√≥n espa√Īola. El 15 de agosto del mismo a√Īo, el alcalde de Atlacomulco, Agust√≠n Velasco, se dirigi√≥ al ayuntamiento de Xocotitl√°n para felicitarlos por su elecci√≥n. En la ley del 9 de febrero de 1825 se ratific√≥ a Xocotitl√°n como municipio. En 1823 el municipio sufre la segregaci√≥n de parte de su territorio para formar el ayuntamiento auxiliar de Tapaxco dependiente¬† de Xocotitl√°n; pero en 1824, con la erecci√≥n del estado de M√©xico, se separa definitivamente. El temperamento de muchos de los habitantes del municipio fue de apego a las ideas conservadoras, en tal virtud que el 14 de marzo de 1847, Francisco Espinoza, Agust√≠n Alc√°ntara, Jos√© Manuel Alc√°ntara, Vicente Salda√Īa, Juan Francisco Espinoza y el cura Jos√© Gonz√°lez invitan a la poblaci√≥n a unirse en contra de Valent√≠n G√≥mez Far√≠as y sostener la religi√≥n y el sistema federal. El 22 de enero de 1853 secundan el plan de Jalisco. Durante la Guerra de Reforma se adhiere el plan de Tacubaya, tambi√©n contribuye para el sostenimiento del gobierno conservador, de tal forma que el 25 de abril de 1859 los constitucionalistas saquean la poblaci√≥n. Asimismo el municipio se enfrenta a un problema grave como fue la sublevaci√≥n ind√≠gena mazahua. Xocotitl√°n contribuy√≥ con hombres para las milicias y con dinero para apoyar la guerra contra Estados Unidos. La adhesi√≥n del Estado de M√©xico al Plan de Tacubaya, una vez pronunciado por Zuloaga, no se dej√≥ esperar y las actas de apoyo pronto surgieron; as√≠ se levantaron varias poblaciones en la prefectura de Toluca durante los d√≠as 11 y 14 de enero. Las actas fueron tomadas como ejemplo para forzar, de alguna manera, a los ayuntamientos del estado, por ejemplo el 20 de enero fueron recibidos en Jocotitl√°n dos ejemplares de las actas, de la proclamaci√≥n del gobernador provisional a los habitantes del estado en apoyo al plan de Tacubaya.¬† El sostenimiento de la causa conservadora implicaba la erogaci√≥n de recursos econ√≥micos, por lo que el gobernador interino decret√≥ el 18 de enero un pr√©stamo forzado de todos los municipios del estado de cien mil pesos. Al municipio de Jocotitl√°n le fueron asignados $4,600, seg√ļn el reparto hecho por el prefecto del distrito, la situaci√≥n financiera del municipio era precaria, por lo que era una carga pesada para el ayuntamiento cooperar con tal cantidad. Una soluci√≥n posible era pedir ayuda de los hacendados y personas particulares o bien renunciar al cargo para deslindar responsabilidades. El alcalde primero Francisco Espinoza, cit√≥ al ayuntamiento a cabildo extraordinario el 23 de enero d√°ndoles a conocer la situaci√≥n y leyendo un acta levantada en Toluca el 14 de enero de 1858 se hizo la revisi√≥n de los art√≠culos del¬† 1¬ļ al 11, y pidi√≥ la opini√≥n de los integrantes del ayuntamiento sobre si se adher√≠an o no al plan de Tacubaya, el cabildo un√°nimemente acord√≥ no adherirse, por lo que quedaba disuelto el ayuntamiento, s√≥lo ayudar√≠an a guardar el orden. El sr. Francisco Espinoza entonces dirigi√≥ un informe al subprefecto del partido de Ixtlahuaca inform√°ndole de los hechos y pidiendo informes de las personas que los hab√≠an de sustituir en el cargo. "En la Capital, una junta de representantes de los departamentos, reunida el 22 de enero, design√≥ presidente al general F√©lix Zuloaga, qui√©n tom√≥ posesi√≥n al d√≠a siguiente, de esta manera hubo dos gobiernos en el pa√≠s, uno reaccionario en la capital y el otro liberal en el interior. Zuloaga inaugur√≥ el suyo con las llamadas cinco leyes, por las cuales se derogaban las reformistas, se devolv√≠an sus empleos a los remisos a jurar a la organizaci√≥n de la √©poca de Santa Anna".¬† Mientras esto ocurr√≠a, en la ciudad de Toluca el general Miguel Miram√≥n, uno de los principales representantes del partido conservador ratificaba el 28 de enero su apoyo y agradecimiento al Estado de M√©xico. Esta informaci√≥n fue recibida en el municipio junto con una proclamaci√≥n de desacuerdo del general Emilio Lamberg. En Ixtlahuaca no se pensaba igual que en Jocotitl√°n, donde sus autoridades levantaron un acta por la que aceptaba el Plan de Tacubaya y luchar para defender la "religi√≥n y fueros". Una copia de esta acta fue recibida el 1¬ļ de febrero en el ayuntamiento de Jocotitl√°n que se encontraba cesado en sus funciones. El ciudadano Francisco Espinoza cit√≥ a los miembros del ayuntamiento para tener reuni√≥n de cabildo, s√≥lo el s√≠ndico y dos regidores asistieron, en la sesi√≥n se expuso que las autoridades del ayuntamiento de Ixtlahuaca se hab√≠a adherido al plan de Tacubaya. La toma del poder por parte de Zuloaga implicaba relevar de su cargo al gobernador interino del Estado de M√©xico para poner alguien de su entera confianza que garantizara la fidelidad a su gobierno. La primera reforma de Zuloaga fue derogar la Constituci√≥n de 1857, volviendo a la organizaci√≥n de departamentos. As√≠ qued√≥ nombrado el general Benito Haro para el departamento de M√©xico, la primera disposici√≥n del gobernador y comandante del departamento para el subprefecto del partido de Ixtlahuaca fue que se levantara un acta por la cual todas las autoridades, empleados y vecindario manifestaran su adhesi√≥n al Plan de Tacubaya, reformado en la ciudad de M√©xico el d√≠a 11 de enero, cuyas actas ser√≠an remitidas al gobernador para su conocimiento. Esta orden fue recibida el 3 de febrero por Francisco Espinoza (alcalde primero), quien escribi√≥ al subprefecto, que el ayuntamiento estaba disuelto. Al d√≠a siguiente el subprefecto¬† contest√≥ que de ninguna manera el ayuntamiento hab√≠a quedado destituido de su cargo, argumentando que no hubo autoridad que lo hiciere, pues aunque el Plan proclamado en Toluca por la guarnici√≥n de la ciudad, en su art√≠culo 11¬ļ indica que las autoridades que no secundaran el plan quedar√≠an destituidas, esto no debe entenderse as√≠, sino hasta que una autoridad superior lo hiciera, por lo que deber√≠a regresar a sus funciones, pues los pueblos eran perseguidos por profesar "nuestra santa religi√≥n". Adem√°s se indicaba que procediera inmediatamente a levantar el acta de adhesi√≥n al Plan de Tacubaya, invitando a todas las personas que tuvieran "sentimientos de religi√≥n". Inmediatamente pueden advertirse las medidas coercitivas que tom√≥ el gobierno del departamento para lograr la adhesi√≥n al plan conservador. Es indudable que en una poblaci√≥n con arraigo religioso tuvo eco dicha proclama, pues al anteponer que su religi√≥n era perseguida, pronto manifestaron fidelidad al gobierno de Zuloaga. La tarea prioritaria de Zuloaga era la de devolver los logros a los conservadores que hab√≠an ganado en la lucha de Independencia o que hab√≠an heredado, por lo que no cesaba la publicaci√≥n de bandos, la derogaci√≥n de leyes y la restituci√≥n de otras. Estos documentos llegaron a poder del ayuntamiento de Jocotitl√°n el d√≠a 8 de febrero; entre otras disposiciones estaban, que se declaraban nulas las disposiciones de la ley del 25 de junio de 1856 y su reglamento del 30 de julio del mismo a√Īo, y la derogaci√≥n de la ley del 11 de abril de 1857 sobre obtenciones parroquiales. Por otro lado se restablec√≠an los fueros eclesi√°sticos y militares con la extensi√≥n que ten√≠a el 1¬ļ de enero de 1853, el restablecimiento de la Suprema corte de Justicia tal cual exist√≠a en el 22 de noviembre de 1855. La conclusi√≥n de las disposiciones fue que todos los empleados y funcionarios p√ļblicos que por el hecho de no haber jurado la constituci√≥n de 1857 fueron despedidos de su empleo, vuelvan al ejercicio de sus antiguos cargos. En la proclamaci√≥n de las citadas leyes se dejan ver claramente cu√°les eran las verdaderas intensiones de los conservadores; una vez tomado el poder procedieron a restablecer sus antiguos privilegios de la √©lite local gubernativa mexicana. Una vez m√°s el pueblo fue enga√Īado con falsos argumentos, pues su papel fue el de apoyar al movimiento sin obtener ning√ļn beneficio, antes bien fueron despose√≠dos de algunos beneficios que otorgaba la constituci√≥n liberal. El 9 de febrero, el ayuntamiento se reuni√≥ con algunas personas del poblado para leer la circular del general del departamento Benito Haro. O√≠do por todos dijeron estar de conformidad con la "voluntad nacional en el plan salvador" proclamado en Tacubaya, por lo que los habitantes de Jocotitl√°n se unen a dicho plan. La copia del acta fue enviada al subprefecto, recibi√©ndola el 11 de febrero. El Estado de M√©xico, por haberse sumado a los conservadores, tuvo que resguardarse del ataque de los constitucionalistas; para realizar esto cada distrito se organiz√≥, en Ixtlahuaca, el subprefecto Pedro Rodr√≠guez convoc√≥ el 22 de febrero a todos los alcaldes de los municipios de la subprefectura para el 26 de febrero a las 8 de la ma√Īana, a fin de acordar el modo en que se hab√≠a de hacer la defensa de las municipalidades. El ayuntamiento de Jocotitl√°n decidi√≥ realizar una junta con todo el vecindario para reclutar ciudadanos. El 25 de febrero el ayuntamiento tom√≥ las primeras providencias al nombrar una comisi√≥n que vigilara y prohibiera los juegos de azar, la comisi√≥n estuvo integrada por los ciudadanos Cayetano Gonz√°lez y C√°stulo Est√©vez, esta medida fue encaminada primeramente a evitar que la gente se reuniera y cuestionara la situaci√≥n, y en segundo t√©rmino evitar conflictos entre ciudadanos que trajeran problemas extras al ayuntamiento. La guerra civil, entre otras cosas, trajo el resquebrajamiento econ√≥mico; en Jocotitl√°n por ejemplo, Pablo Carrillo, encargado de aplicar vacuna, pidi√≥ al ayuntamiento la cantidad de 50 pesos anuales por aplicarla, a lo que se le respondi√≥ ofreci√©ndole 10 pesos. El dinero deber√≠a de obtenerse por todos lados, de tal forma que tambi√©n se cobr√≥ multas a los ciudadanos que no mandaran a sus hijos a la escuela. Durante el imperio de Maximiliano¬† las tierras del municipio se desamortizaron, adquiri√©ndolas gran cantidad de individuos de la comunidad. La estad√≠stica b√°sica del departamento de M√©xico elaborada durante la primera mitad del siglo XIX y seg√ļn Manuel Orozco y Berra en su ap√©ndice del Diccionario Universal de la Historia y Geograf√≠a de 1856 se refiere a Jocotitl√°n de la siguiente manera: Durante esta √©poca se consolidan las haciendas de Tiacaque, Villeje, Pasteje, Nenanci y Caro. Los pueblos fueron los que abastecieron fundamentalmente de fuerzas de trabajo a dichas haciendas. En ese tiempo se dio gran impulso a la educaci√≥n, se construy√≥ la l√≠nea telegr√°fica y telef√≥nica, asimismo se realizaron algunas obras p√ļblicas. Durante la segunda mitad del siglo XIX fueron tres los principales acontecimientos de la vida nacional: en primer lugar la guerra de Reforma o llamada tambi√©n de los tres a√Īos, la Intervenci√≥n Francesa que trajo consigo el Segundo Imperio y la Rep√ļblica Restaurada que concluy√≥ con el porfiriato. Durante el porfiriato se puso en marcha el proyecto liberal, las reformas a la administraci√≥n p√ļblica, el florecimiento de arte y ciencia, tambi√©n el esplendor de las haciendas y de unas cuantas familias, este sistema no permiti√≥ que hubiera movilidad social; trajo pobreza y descontento.¬† La municipalidad de Jocotitl√°n al finalizar el siglo contaba con una poblaci√≥n de 10,832 habitantes, 5,237 hombres y 5,595 mujeres.¬† Era la cuarta m√°s poblada dentro del distrito. Otro de los logros de la municipalidad fue su participaci√≥n en la feria internacional de Chicago, donde particip√≥ exponiendo cereales, con otras municipalidades en representaci√≥n del Estado de M√©xico. El municipio tambi√©n destac√≥ en educaci√≥n, enviando alumnos con beca al instituto literario, en la cabecera exist√≠an dos escuelas una de varones y otra para ni√Īas.¬† Es digno de mencionar que en la cabecera municipal exist√≠a un peri√≥dico llamado "El Dem√≥crata" cuyo director fue Antonio Mar√≠a Espinoza, sus principales colaboradores eran Miguel Rosales, Jes√ļs Rondero y Jes√ļs M. Chimal. En general fue una √©poca de poca alternancia pol√≠tica, tal y como lo muestra la lista de autoridades municipales durante el porfiriato, siendo presidentes municipales en var√≠as ocasiones las siguientes personas: Jes√ļs Cardoso, Jos√© C. Ruedas, Jes√ļs M. Chimal, Apolinar Legorreta y Rom√°n Cedillo.¬† Otra organizaci√≥n importante fue "El club Mutualista de Jocotitl√°n". En cuanto a su poblaci√≥n, durante el √ļltimo tercio del siglo XIX el municipio cont√≥ con la siguiente base demogr√°fica. Al estallar la Revoluci√≥n de 1910 no se puede hablar de grupos revolucionarios en Jocotitl√°n, pero s√≠ de individuos que se sumaron a las fuerzas armadas como el general zapatista Aureliano Reyes, y el villista Alberto Cedillo Alc√°ntara, hubo tambi√©n simpatizantes de las ideas revolucionarias como Mois√©s Legorreta Espinoza qui√©n mantuvo comunicaci√≥n con los hermanos Flores Mag√≥n. Sin embargo, el ayuntamiento de Jocotitl√°n dio su apoyo al general Porfirio D√≠az y su aprobaci√≥n para sofocar "los actos revoltosos". En plena Revoluci√≥n la poblaci√≥n de Jocotitl√°n padeci√≥ hambre, epidemias y el 19 de noviembre de 1912 un temblor. Es digno de destacarse la participaci√≥n que tuvo el comerciante Le√≥n Paniagua en 1913; qui√©n siendo primer regidor del ayuntamiento evit√≥ el saqueo de la poblaci√≥n al proporcionar atenci√≥n a los revolucionarios. Sin embargo, el 16 de abril de 1915 la jurisdicci√≥n del municipio de Jocotitl√°n, fue atacada por un grupo armado de alrededor de 200 zapatistas, quienes gritaban vivas a Zapata. En el pueblo robaron cuatro comercios y mataron a tres vecinos que se negaron a entregarles su dinero, despu√©s de lo cual lo abandonaron con dos rehenes a qui√©nes despu√©s mataron en Juchitepec. Ocasionaron da√Īos materiales, robos y p√©rdida de vidas humanas.¬† Los niveles de bienestar de la poblaci√≥n fue una continuidad del contexto de finales de siglo, salvo los peque√Īos asaltos de la poblaci√≥n a las haciendas del municipio. Esta forma de ser y de pensar se ver√≠a afectada a√Īos m√°s tarde por el reparto de tierras, la industrializaci√≥n y la urbanizaci√≥n municipal. La necesidad de la poblaci√≥n de contar con servicios p√ļblicos oblig√≥ a las autoridades municipales a introducir la energ√≠a el√©ctrica, entubar el agua de los manantiales y bombearla a las casas de los ciudadanos, construir peque√Īas obras p√ļblicas, a mejorar las condiciones en que se daba la educaci√≥n (construcci√≥n o rehabilitaci√≥n de edificios) y aumentar la cultura en general. A este respecto hay que se√Īalar que se form√≥ el club de teatro llamado "Amando Barranco", se integr√≥ una orquesta de m√ļsica formada por la familia Medrano y algunos habitantes de la poblaci√≥n. Para tal fin se construy√≥ un teatro y se form√≥ una biblioteca. Todos estos hechos caracterizaban a la sociedad de los a√Īos 1930 a 1960. Sin embargo, los datos arrojados por el Censo de 1990, nos indican que el municipio que antes consider√°bamos como agropecuario ha dejado de serlo; actualmente la mayor parte de la poblaci√≥n se ocupa en el sector industrial, es decir, Jocotitl√°n actualmente es un municipio industrial y agropecuario. En 1960 se establece la Unidad Industrial Pasteje en terrenos de la hacienda del mismo nombre generando la industrializaci√≥n del municipio. En las √ļltimas d√©cadas, el progreso es notorio debido a su infraestructura; se cuenta con todos los servicios p√ļblicos, los habitantes del municipio en su mayor√≠a tienen dos actividades econ√≥micas fundamentales: la agricultura y la industrial, El √≠ndice de profesionistas cada vez es mayor debido a que se cuenta con una cobertura educativa suficiente, desde el nivel preescolar hasta el medio superior. En 1983 la legislatura del estado mediante el decreto n√ļmero 170 del 30 de junio, cambi√≥ la categor√≠a de la cabecera municipal elev√°ndola a villa, y dando categor√≠a de pueblos a Mavoro, Huemetla, y San Jos√© Boqui. El desarrollo urbano del municipio ha sido la caracter√≠stica en los √ļltimos a√Īos. Prueba de ello son los premios obtenidos por Jocotitl√°n en el concurso de desarrollo municipal: 3¬ļ.- 1991; 2¬ļ.- 1992 y 1¬ļ.- 1994.